Parábolas de Jesús… y de hoy mismo (con el P. Jorge González Guadalix y la señora Rafaela)

En el portal InfoCatólica -sí, ese lugar donde escribe Arqueológico Brutote, ese “antro” dirigido por el inflamable Luis Fernando Pérez Bustamante- hay un blog “atípico” ya desde el título. Se llama De profesión, cura. Un cura no es sólo un “profesional” de la religión, pero tiene que hacer su trabajo (misión) con profesionalidad, es decir, con entrega, con afán de perfección. El “blogger” es un sacerdote de la Diócesis de Madrid, en España, Don Jorge González Guadalix (el de la foto de arriba). Gracias a él muchos aprendimos que la Beata Ana María Mogas también existe. Y gracias a él aprendemos casi cada día muchas cosas sobre cómo ve un sacerdote entregado la vida parroquial y, en general, la vida de la Iglesia.

Hoy vuelve a hablar de uno de sus personajes preferidos, la señora Rafaela. ¿Que quién es esa señora? Pues con este personaje, que reúne características de muchas personas, Don Jorge nos presenta la visión de una anciana de pueblo, de fe sencilla y tradicional, que no traga con “moderneces” así porque sí, que todo lo somete a la prueba de la fe de la Iglesia.

El texto de hoy es toda una parábola de la vida moderna, con una gran capacidad de sugerencias para la meditación y, claro, para la acción, pues no estamos llamados a ser espectadores de la fe y de la vida, sino a poner nuestro granito de arena en las situaciones de este mundo. Os recomiendo su lectura en el blog de Don Jorge, que ya tiene muchas visitas, pero nunca serán demasiadas. Allí se bebe agua limpia siempre. ¡A disfrutar!

http://infocatolica.com/blog/cura.php/1304031239-rafaela-la-mudanza-la-matanza

Parábola de los viñadores infieles (Bíblico) [Pasionistas de Colombia]

Según las estadísticas del blog, muchos visitantes proceden de Colombia, hermoso país que comparte nuestra lengua.

Por eso vamos a enlazar hoy un comentario sobre la parábola de los viñadores infieles, realizado por los Pasionistas de Colombia. Un ejemplo de lectura orante de la Biblia. Aquí la tenéis.

En estos días pascuales, sed buenos… si podéis, como diría Don Bosco.

 

Parábola del buen samaritano (Bíblico)

En el artículo número cuatro de este paupérrimo blog pusimos tres vídeos de YouTube sobre la parábola del buen samaritano, una de las “parábolas de la misericordia” de Jesús.

Los vídeos “ya no existen” en ese enorme repositorio (=almacén, depósito, totum revolutum) de vídeos. Toda obra humana está destinada a perecer, nuestras vidas son “verduras de las eras”, que diría Jorge Manrique en sus Coplas, tiempo fugaz, vanidad de vanidades…

Pero hay una canción, compuesta por la familia Valiván, que recrea la parábola del buen samaritano y que, según informa hoy Religión en Libertad, ha tenido más de medio millón de visitas. Casi tantas como este blog.

Veamos si somos capaces de enlazar el vídeo. En todo caso, en el primer enlace de esta entrada se puede acceder a él.

En estos momentos en los que el Papa habla de salir hacia la “periferia” espiritual y material del mundo, en estos momentos pascuales, nos viene muy bien saber que HOY es momento propicio para la conversión.

¿Por qué el samaritano ayudó al hombre malherido?

Principalmente por tres motivos:

a) Por costumbre. Sí, parece algo prosaico y rutinario. Pero hay que interiorizar, hacer algo propio, esa costumbre de dar la mano al que lo necesita. Puede necesitar nuestro prójimo simplemente nuestra escucha, nuestro tiempo, no necesariamente nuestro dinero.

b) Por solidaridad. palabreja manida y ya ajada de tanto manoseo político e ideológico. Pero el samaritano sabe identificarse con, com-padecerse, del prójimo herido y asaltado. No nos echa un discurso, no nos da una cuenta corriente en la que dejar las sobras para ayuda humanitaria; se baja de su asno, deja sus planes, se para en la posada, le cura, deja unas monedas para que pague la estancia y los cuidados…

c) Porque allí donde alguien sufre, Dios sufre, es el mismo Cristo el que padece. Un cura amigo dice que el cristiano no puede ser plenamente feliz mientras un ser humano siga sufriendo. Construir el Reino se hace desde el hoy, en el día a día, con pequeños gestos, con la conversión del corazón que nos lleva a abrirnos a los demás, para poder rezar el Padrenuestro sin pensar de forma individualista en el “padre mío”.

 

 

Semana Santa, Pascua, y… Tiempo Ordinario

Llegó con fuerza. Primer Papa americano. Primer Papa jesuita. Hizo gestos sorprendentes. Mostró su gran humildad. Predicó sin papeles (que no es lo mismo que improvisando). Visitó al Papa emérito. Ahora llega la Semana Santa. Misas en San Pedro. Misa en la cárcel. Vigilia Pascual. Domingo de Resurrección. Luego, la Pascua. Período litúrgico esplendoroso. Catequesis. Ángelus. Discursos y homilías. Auciencias. Casi, casi, nos metemos en la JMJ.

¿Y luego qué?

Pues luego vendrá la normalidad, la aparentemente anodina etapa de tiempo ordinario, del gobierno diario de la nave, de los nombramientos y ceses, de la lectura y el estudio de informes, de las trabas burocráticas, litúrgicas y jurídicas, de polémicas, manipulaciones, malentendidos. Y será, como todos, tiempo de oración.

Paso a paso, todo va llegando.

Tres formas de ser pastor, según… ¡el Papa Francisco!

pastor delante de sus ovejas

El arzobispo de Buenos Aires contaba en una reciente entrevista en radio Caacupé, la emisora de una zona desfavorecida de su diócesis, de qué tres maneras puede un sacerdote ser pastor:

   “Uno puede ser pastor de tres maneras, y a veces tiene que usar las tres maneras. O el pastor que va delante marcando el camino, o el pastor que va a los costados cuidando que no se desmadre la cosa, que siga más o menos todo junto, o el pastor que va detrás siguiendo el camino que las ovejas van marcando con su olfato. Muchas veces, la brújula, el olfato lo tiene el pueblo de Dios, el santo y fiel pueblo de Dios. Vos tenés que mirar para dónde va, porque el Espíritu Santo es el que trabaja el corazón del fiel pueblo de Dios”.

¿Me dirán que no es linda la parábola? ¡Vamos a aprender mucho con este Pastor!

pastor delante de sus ovejas

Pastor delante de sus ovejas

pastor_al_lado_del_rebañoPastor al lado del rebaño

pastor detrás de sus ovejas

Pastor detrás de su rebaño

Una “parábola” sobre la amistad y el honor… de Dios

becket o el honor de dios

En su muy leído blog de Infocatólica, Bruno Moreno Ramos (¡no se pierdan Romero a Roma, su libro sobre la peregrinación que hizo con dos primos a Roma, editado por Vita Brevis!) y en un artículo sobre la distancia que va entre Bergoglio y Francisco, recomienda la lectura de una obra teatral de Jean Anouilh, titulada Becket o el honor de Dios. Como aquí entendemos el concepto “parábola” en un sentido amplísimo, dedicamos la entrada, más allá de la reflexión sobre si el cargo cambiará a Bergoglio (cardenal discutido) en un Francisco (papa perfecto según el gusto de quien escriba), a la obra dramática de Anouilh, y facilitamos su descarga, si nuestros miles de lectores así lo desean.

¿Hasta dónde estaríamos nosotros dispuestos a llegar para defender nuestras convicciones? ¿Hasta perder una amistad? ¿Hasta perder el empleo? ¿Hasta perder la vida?

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Buena lectura y mejor reflexión, amigos. ¡Ah, y no hagáis como mis alumnos, ANTES leed el libro, y si LUEGO, si os interesa disfrutar de la película, hacedlo!

Cuento-parábola de Borges para el Papa Francisco… y para nosotros

En el periódico argentino LT10Digital, dos ex-alumnos del Papa Francisco recordaron emocionados sus clases de literatura en el Colegio Inmaculada, durante los años sesenta del siglo XX.

Aprovechando que el Río de la Plata desemboca allá por Buenos Aires o alrededores, y que Reinaldo Gervasini y Gustavo Risso Patrón  comentaron el gusto del nuevo Papa por Borges y Marechal, vamos a recoger aquí un cuento, que nos puede servir como sugerencia para meditar en Quién ponemos nuestra confianza,

Los dos reyes y los dos laberintos – Jorge Luis Borges (extraído de http://www.ciudadseva.com)

dos_reyes_dos_laberintos

Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó a construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: “Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el paso.” Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere.

 

Habemus Papam! Gaudium magnum habemus!

Cuando el Cardenal Protodiácono anuncia a los católicos la gran alegría de tener un nuevo Sumo Pontífice, la gente congregada en la Plaza de San Pedro aplaude con emoción y nerviosismo. Antes de que se diga el nombre. Porque, sea quien sea, como recordaba estos días Don Guillermo Juan Morado en su blog “La Puerta de Damasco” (InfoCatólica), es nuestro Papa.

Por eso nuestra oración hoy debe estar con él, en filial obediencia.

¡Bienvenido a su nueva misión, Santo Padre!

Papa

Tapones solidarios para Hugo, un niño feliz… a pesar de todo

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Hugo es un niño sonriente y rubio. Un niño que desea jugar con sus amigos del colegio público San Miguel de Trevías (Valdés, Asturias). Vive con sus padres y con su hermano mayor, Jairo, en Viescas, una pequeña aldea en las montañas del occidente de Asturias.

Hugo y su hermano, los dos, tienen una discapacidad motórica y cerebral. Durante el embarazo de Jairo, los médicos ya vieron dificultades, pero a pesar de todo, los padres decidieron seguir adelante y traer al mundo a su hijo. En el caso de Hugo, el embarazo iba avanzando con normalidad, pero de pronto el niño dejó de crecer en el vientre de su madre. Tuvieron que provocar un parto prematuro, y Hugo padece una leve parálisis cerebral. pero es capaz de mantener una conversación fluida, sobre todo si es sobre deportes.

Ahora Hugo necesita una nueva silla de ruedas. Las dificultades económicas lo impiden por el momento. Su madre tiene que dedicarles todas las horas del día a los dos hermanos, y su padre está en paro. Sólo reciben una “ayuda familiar” del todo insuficiente. Por eso en el colegio y en otros centros públicos de la zona se han puesto a recoger tapones de plástico para conseguri cuanto antes la silla de ruedas que Hugo necesita (una tonelada = 200 €). ¡Pero se necesitan al menos cuatro toneladas!. También necesitan hacer arreglos en su casa para facilitar la movilidad de los niños.

Todas estas dificultades no han borrado la sonrisa de la cara de Hugo, y hacen aparecer una lágrima emocionada y agradecida en el rostro de su madre.

Podéis conocerlos a ambos en YouTube:

http://www.youtube.com/watch?v=KsT49ECPj0s