20.- Ha muerto Miguel Delibes. (Literatura)

 

Hoy ha fallecido en Valladolid el novelista Miguel Delibes, a los 89 años. Es uno de los máximos representantes de nuestra narrativa del siglo XX.

En Señora de rojo sobre fondo gris encontramos estos párrafos, cuya lectura nos permite reflexionar sobre la educación católica en la posguerra y, sobre todo, sobre la fe sencilla en la presencia real de Cristo en la Eucaristía.

 ACTUALIZACIÓN: Acaba de aparecer un magnífico artículo de Flavia sobre Delibes como humanista cristiano en el blog de D. Guillermo Juan Morado (La puerta de Damasco). Lo recomiendo vivamente, es una magnífica introducción a la lectura del autor vallisoletano. Ofrece claves que ayudan a entender sus obras principales. Se titula “Gracias, Miguel Delibes” (se puede acceder a él desde el título).

Y ahora, os dejo con Miguel Delibes.

Tu madre conservó siempre viva la creencia. Antes de operarla confesó y comulgó. Su fe era sencilla pero estable. Nunca la basó en accesos místicos ni se planteó problemas teológicos. No era una mujer devota, pero sí leal a los principios: amaba y sabía colocarse en el lugar del otro. Era cristiana y acataba el misterio. Su imagen de Dios era Jesucristo. Necesitaba una imagen humana del Todopoderoso con la que poder entenderse. Nada más conocernos me contó que en vísperas de su Primera Comunión, todo el mundo le hablaba de Jesús; sus padres, sus tías, las monjas de su colegio. Únicamente de Jesús. Para poder recibir a Jesús tienes que ser buena, le decían. Sor Mariana de Todos los Santos hablaba, en cambio, de Cristo: Cristo confía en las niñas obedientes. Si Cristo te oyera decir mentiras se iba a enojar. De esta manera, me decía, identificó a Dios con Jesús, y ni la vida, ni las lecturas, modificaron luego su pensamiento. Y el día que comulgó por primera vez tuvo conciencia de que había comido a Jesús, no a Dios Padre, ni al Espíritu Santo. Cristo era el cimiento. En particular el Cristo del sermón de la montaña. Era la suya una fe simple, ceñida a lo humano; un cristianismo lineal, sin concesiones.

A los nueve años, tu madre tuvo un problema en torno a la integridad de Cristo en cada partícula de la hostia que dice mucho de su sensibilidad. Así, la primera vez que el capellán del colegio dividió una forma en cuatro fragmentos para dar de comulgar a cuatro compañeras rezagadas, ella lloró por la noche imaginando que don Tomás le había mutilado. Por complacer a sus amigas, le había descuartizado. A partir de ese día, cada vez que el capellán dividía una hostia en el cáliz, ella salía de la fila y regresaba a su banco sin comulgar. Una mañana, sor Mariana de Todos los Santos la reconvino. Ella adujo que deseaba recibir a Jesús entero, no una fracción, y la monja le aclaró entonces que Cristo estaba entero y verdadero en la partícula más pequeña de la hostia, incluso en las briznas que quedaban en el cáliz tras una comunión general. Tu madre asentía perpleja, turbada por única vez en la vida por una cuestión teológica. Sor Mariana de Todos los Santos ejemplificó su argumento: ¿No has entrado nunca en la caseta de los juegos de espejos? Pues es lo mismo. De la misma manera que tu imagen se refleja completa en cada uno de los espejos, así está Cristo en cada porción de la Sagrada Forma, le dijo. Aquello fue para tu madre una revelación de su poder. Cristo se multiplicaba a sí mismo lo mismo que en su día multiplicó los panes y los peces. Pero su imaginación cabalgaba más ligera. Y el día de la patrona del colegio, en la misa solemne, una hostia cayó en las gradas del altar y el capellán interrumpió la comunión, recogió la forma del suelo y la consumió. Luego, pasó un paño húmedo por la grada y se reanudó la ceremonia. Pero ella, desde la fila, no apartaba los ojos de aquella bayeta arrebujada a un lado del altar. ¿Qué pensaban hacer con ella? ¿Lavarla y escurrirla en el sumidero? Ella estaba viendo a Dios allí. ¿Pretendían ahogar a Cristo en las alcantarillas? Fragmentos infinitesimales del pan estaban impregnando la tela húmeda y en cada uno de ellos se encontraba Jesús entero y verdadero. Gritó «¡no!» y se desmayó. Las monjas la recogieron y la trasladaron a la enfermería. Quince días más tarde, su escrúpulo, que parecía indicio de una grave crisis, desapareció sin dejar rastro.

Miguel Delibes, Señora de rojo sobre fondo gris.

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8 thoughts on “20.- Ha muerto Miguel Delibes. (Literatura)

  1. Enhorabuena, querido deán. Sencillamente magnífico.

    Me alegra muchísimo pensar que nuestro querido Delibes se habrá encontrado en el cielo con su esposa, la señora de rojo sobre fondo gris. Es probable que aún estén hablando de tantas cosas…

    ¿ Sabes ? Mi padre era un gran cazador y creo recordar que en alguna ocasión coincidió con Miguel Delibes. También me gusta imaginar que se habrán dado un cordial abrazo ” de colegas ” en el cielo.

    1. Gracias, Flavia. Delibes es magnífico siempre. He empezado a buscar referencias a Delibes y la fe, por si nos animamos a hacer algo tú, Yolanda y este pobre deán.

      Ah, has hecho el comentario nº 10. Próximamente recibirás tu premio, jeje.

  2. Me habéis quitado el magnífico de la boca…

    El tema de los escrúpulos aparece también, muy bien reflejado, en “El camino”. Y en más obras supongo. Los escrúpulos pueden llegar a ser una losa para nuestra fe. Ocurre que, hoy en día, se ha ido al extremo opuesto: una carencia total de escrúpulos que llega a límites insospechados.

    1. Delibes es, como dice Flavia, un gran escritor y un humanista cristiano. Gracias a todos por la atención inmerecida que prestáis a este blog de novato, en el que casi no aporto nada mío, sólo recojo textos por ahí sobre las parábolas.

    1. Hay muchísimos textos de Delibes que muestran su sensibilidad cristiana. Y cuando trata asuntos delicados, o aspectos que le molestan en la Iglesia, sabe corregir con humildad y sencillez, de modo que no hiera a nadie.

      Como dirían mis alumnos, ¡es un grande! (y lo digo en presente, porque nos queda su obra).

  3. Me encanta todo lo que habéis escrito sobre Delibes. Conozco sólo algunas de sus obras, pero este verano espero leer unas cuantas más. Ahora no tengo tiempo.
    Saludos cordiales a todos.

    1. ¡Asun, qué alegría!

      Bienvenida al blog. Merece la pena leer a Delibes, y si es en el descanso veraniego, mejor que mejor. En el blog de D. Guillermo tienes un artículo de Flavia que te puede ayudar a elegir alguna novela de Delibes. Sólo dice una o dos frases de cada novela, pero sintetiza como buena especialista en Lengua y Literatura las claves fundamentales de este gran escritor y ser humano que fue (es) Delibes.

      Bienvenida de niuevo, y un abrazo. ¡Ah, y a ver si te prodigas más, que la Cuaresma te está dejando mudita. Te echamos de menos.

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