100.- Invitados a la boda. Parábola sobre esta generación. (Anónimo)

El Padre era feliz. Se casaba su Hijo con la Humanidad. Así que llamó a unos cuantos ángeles traviesos y les dijo:

– Ya que os pasáis el día haciendo travesuras, hoy me vais a ayudar.

Y los puso a todos a escribir las participaciones de boda. Naturalmente las mandó a “sus amigos”. Gente a las que les había repartido las Gracias a manos llenas. Luego los mandó a repartirlas por la tierra…

Volvieron los ángeles muy tristes (si es que un ángel puede estar triste)

– Uno, que era arcángel, debido a la importancia del que debía recibir el mensaje le dijo:

– El Papa me ha dicho que lo siente mucho. No puede asistir. Tiene un viaje, cuatro audiencias y no sé cuantas canonizaciones… Pide que se le excuse…

Otros dijeron:

– Los obispos piden mil excusas. Con la falta de vocaciones las diócesis están muy complicadas. Además han de luchar contra el lai… lai… laicismo, o algo parecido. Tienen precisamente ese día una reunión muy importante para diseñar un plan para tener más vocaciones, que parece que ya nadie se hace cura…

Los serafines explicaron:

– ¡Uy! los curas y religiosos dicen que ni hablar. Que tienen mil reuniones de pastoral, de espiritualidad, de vocaciones, de teología, de comité parroquial, de consejo escolar, de capítulo de distrito, de capítulo general, de…. Vaya que casi nos echan a palos (si es que se le puede dar palos a un serafín)

Llegaron por fin aquellos angelitos que sólo tienen cabeza y alas. Esos reían mucho:

– Nos querían dar en el culete, pero como no tenemos…Los tradicionalistas, porque estaban muy ocupados en encontrar herejías y condenar teólogos y movimientos y que tenían cosas más serias que hacer. Los progresistas porque estaban reunidos con su comunidad de base y elaborando un plan pastoral ecuménico para reunir a todas las iglesias y a todo hombre de buena voluntad…Y que además ellos no creían en ángeles…

Lanzó el Padre unos cuantos rayos y truenos, que como de costumbre no alcanzaron a nadie, porque su misericordia es infinita, y llamó inmediatamente a un grupo de ángeles mensajeros:

– Ahora mismo os vais a los bares, a la calle, a las casas…no importa dónde. Allí donde encontréis a alguien que no esté “tan ocupado como mis amigos” y os los traéis a la boda, que el banquete está listo.

Y hete aquí que en aquel banquete de la Boda del Hijo con la Humanidad se reunieron muchísimas personas por las que nadie habría dado ni un céntimo de euro. Es más, alguna persona considerada indeseable, pero que allí estaban como pez en el agua, y que comentaban que si hubiesen conocido antes al Hijo, habrían sido grandes amigos.    

Sólo expulsó el Padre a uno. No llevaba el traje de Boda…¿Era tan pobre que no podía ponerse un traje algo digno? No. El traje de boda no era de tela. Allí sólo se exigía saber amar. Aquel hombre nunca había amado a nadie…Por eso lo expulsaron.

 

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3 thoughts on “100.- Invitados a la boda. Parábola sobre esta generación. (Anónimo)

  1. Bueno, ma has dejado desconcertado, por lo del Papa y demás. ¿Crees en serio que sería así si el Padre nos invitara? Puede que alguno sí lo rechazara, pero……………….

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